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LAS DIOSAS
GRIEGAS TIENEN MUCHO QUE CONTAR
Cómo nacen los mitos
En la larga historia de la humanidad, todos los pueblos han tenido
la necesidad de imaginar un conjunto de fábulas, cuentos,
mitos y narraciones que justifiquen, interpreten o expliquen desde
los fenómenos atmosféricos o la creación de
la naturaleza (incluyendo al hombre), hasta lo mas recóndito
de la mente y el alma humana.
Grecia, con imaginación de pueblo abierto al intercambio,
desarrolló gran cantidad de mitos que nos muestran su filosofía,
su percepción de la vida, sus creencias y su desbordante
imaginación, los que llegan hasta nosotros por fuentes literarias,
ilustraciones arqueológicas o por tradición oral;
ello ha permitido que aún hoy, sus maravillosos mitos estén
vigentes.
La mitología griega creó figuras inmortales que nos
muestran en muchos casos los fundamentos éticos en que está
cimentada nuestra sociedad. Los mitos de las diosas nos hablan de
la sabiduría femenina, de la mujer virgen, la mujer profesionista,
la madre y la esposa, con ejemplos de virtudes y defectos propios
de la naturaleza humana. Por eso, las diosas griegas aún
tienen mucho que contar.
Mitos
El mito, en su forma original, no consiste simplemente en contar
o narrar un determinado hecho sino una realidad viviente; es decir,
el mito se mantiene vivo, ya que nos muestra cómo una realidad
superior puede gobernar la vida, el destino y el trabajo a través
de símbolos que implican algo oculto y difícil de
descifrar porque están escritos o narrados en lenguaje temporal
y plástico, pero tocan y transforman nuestras emociones al
ser entendidos desde el inconsciente y más a través
del inconsciente colectivo que del personal.
Hablar de mitos es hablar de magia y de realidad, de pasado confundido
con presente, de consciente y de inconsciente. Como escribe Jean
Huston: "un mito es algo que nunca existió pero que
siempre está sucediendo". |